Una versión del famoso chascarrillo de las gallinas que entran…

Tras varias intentos, finalmente me recibe la responsable de RRHH en las instalaciones de una organización de tamaño medio.

Comienzo con la toma de datos y una de las cosas que me llama la atención es esto:

“Tenemos una ratio muy baja de rotación voluntaria en comparación con el séctor. El problema es que los pocos casos que integran esa ratio, nos hacen bastante daño, ya que gran parte de ellos son posiciones críticas. No acertamos a dar con las razones… estamos construyendo un proceso articulado de entrevistas de salida…”

Tras analizar en detalle su forma de gestionar el L&D, pregunto: “¿Estáis analizando desde el punto de vista económico el resultado de la gestión de vuestro L&D?. Dicho de otra forma: ¿Cómo está resultando el balance económico y presupuestario entre los recursos que destináis a formación y el impacto que genera?”

La respuesta fue: “Nos está saliendo a pre”. Y aclaró, de manera firme:

“Quiero que nos des más detalle sobre cómo haces ese tipo de análisis, pero te puedo avanzar que tenemos claro, puesto que ya lo hemos analizado varias veces, que estamos equilibrados en ese sentido y además estamos bastante contentos al respecto, ya que desde hace años nos está saliendo a pre».

Paréntesis.

En Talent reset usamos metodología ROI para analizar la forma en que el despliegue del plan de formación de cada organización está generando, o no, ingresos y ahorros adicionales para el negocio y también ayudamos a discernir qué parte de la dedicación de recursos L&D genera directamente aprendizaje desperdicio (#Scrap learning), es decir, toda aquella formación que es desplegada, pero no tiene ningún patrón de relación directo, o conocido, con aplicación en los flujos de trabajo y por tanto, con los indicadores de negocio.

Retomo.

Tras lo agudo y preciso de su afirmación, algo que, por otra parte, llevo muchos años escuchando en algunas organizaciones, cuando se trata de hablar de resultados de la formación y de analizar lo que genera desde el punto de vista económico, esbocé una sonrisa leve.

Quizás por esa sonrisa, antes de que yo pudiera comentar o preguntar el “por qué estaba tan segura de dicho equilibrio”, ella anticipó una explicación:

“Te explico… Disponemos de un crédito FUNDAE bastante amplio por el volumen de nuestra plantilla. La política (económica) que seguimos es gastar en cursos y programas solo la parte que podemos minorar en cotizaciones sociales vía crédito. Ese crédito actúa como límite y de esta forma la cuenta de Formación siempre nos sale “a pre” y el presupuesto está equilibrado. Aseguramos que no gastamos de más y claro… esto deja contento, en general, a nuestro Excom y especialmente contento, a nuestro CFO”.

Permanecí en silencio unos segundos mientras buscaba un ejemplo que fuera lo suficiente ilustrativo para mostrar la endeblez de la afirmación. En ese momento recordé el dato antedicho sobre la rotación voluntaria y pregunté:

“¿Habéis pensado que quizás algunas de las bajas voluntarias en esas posiciones críticas pueda estar motivada por la falta de oportunidades de crecimiento y desarrollo y que esa gestión con resultado “a pre” que creéis consolidada, no esté considerando…, tú me dirás si, queriendo, o sin querer, el efecto en la Cuenta de Resultados de todas las partidas de gasto asociadas al reemplazo?”

Ahí el silencio se trasladó unos segundos a mi interlocutora hasta reconocer: “Nunca nos hemos planteado analizarlo así”.

La realidad es que las posibilidades de generar impacto en el negocio por parte de la gestión de recursos del L&D son innumerables.

¡Ojo!:

– No te puedes conformar con pensar en costes L&D asociados al umbral de éxito que tiene que ver con la mera celebración de cursos o programas. Lo discutimos, si quieres pero, esa Cuenta NO es Real. El propósito natural de la formación es generar mejor rendimiento y crecimiento y la mera celebración de la formación, simplemente no asegura ese propósito.

– Recuerda y ten en cuenta que el Aprendizaje Organizacional se lleva bien con los indicadores de negocio pero viviendo en el mismo hábitat, ocurre que a veces no se conocen porque no han sido presentados. Haz las presentaciones, busca que se relacionen y desde ahí, rastrea lo que estás dejando de ganar, lo que estás dejando de ahorrar y los gastos por intangibles/invisibles que actúan como “asesinos silenciosos” sobre tu Cuenta de Resultados, como consecuencia de una mala gestión de recursos destinados a tu Plan de Formación.

Te invito a darle al “reset” y a analizarlo con una mirada más amplia. Te echo una mano, pero ME TIENES QUE LLAMAR…

También puedes NO LLAMARME y seguir haciendo tus cuentas desde una perspectiva externa o ajena al negocio.

PD.- Volví a la empresa del “a pre”, para una segunda reunión. Hablamos de planes de desarrollo, relevo generacional, proceso de onboarding, estrategia L&D, gestión del conocimiento…

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